Al caminante que sube a la montaña, el sonido de las campanas de los rebaños le da un ritmo, le acompaña en sus pensamientos, le lleva a los ensueños. Cuanto más sube el caminante, más se desvanecen los sonidos del pueblo y de la gente. Las vidas de los demás se desvanecen, el caminante se…
El arte de perdurar


